Léster giró la cabeza y echó un vistazo a Cándido. En su mirada había una mezcla de emociones, principalmente ira, pero también algo de duda. Respirándose con profundidad, Léster reunió todo su coraje y se volvió hacia Fane.
—Señor Fane, le ruego que disculpe mis errores pasados. Perdóneme por las cosas tan hirientes que le dije antes. Todo fue porque no le conocía bien y pensé que era una persona que solo sabía presumir. Me equivoqué, por favor, perdóname y déjame ir.
Ese lugar era una zona res