Ante esa situación especial, Fane se sentía muy frustrado. Sus dos compañeros de equipo, que se habían juntado temporalmente, se conocían bien y tenían una relación de rivalidad.
Habían tenido un fuerte conflicto por la hierba de sangre, así que cuando se encontraban, la tensión era evidente. Ni siquiera lo miraban a él, solo se dedicaban a desahogar sus emociones. Cuando Cándido llegó y vio a Léster, aún tenía una sonrisa en el rostro.
Fane pudo notar que, a pesar de la tensión, Cándido no qu