Libardo estaba lleno de odio, abrumado por la impotencia de ser amenazado y enfrentarse a un rival mucho más fuerte. Todas esas emociones se mezclaban en su cabeza; sentía que todo lo que había sufrido era culpa de Fane. ¡Tenía que hacerle pagar y no iba a dejar que siguiera presumiendo frente a él!
En ese momento, se le ocurrieron varios planes maliciosos. Ya tenía en mente cómo exagerar todo cuando Canuto saliera y cómo contarle su versión de lo que estaba ocurriendo. Si Fane supiera lo que Li