—¡Yo ya me rindo! Lo he intentado por ambos lados, y no tuve éxito en ninguno. Mejor me voy a otro lugar. Parece que en este mundo de las Maravillas no voy a poder perfeccionar la Manifestación Celestial… —dijo un hombre con túnica gris, con expresión de tristeza.
La persona a su lado le dio unas palmaditas en el hombro y le dijo:
—No te desanimes. Con lo difícil que es, si de cada cinco personas, uno logra entrar, ya es mucho. La mayoría, como tú, viene solo a probar suerte. Solo aquellos que