—La segunda opción es resistirte hasta el final. Sin embargo, te haré pasar por las torturas más dolorosas de este mundo, y no pienso matarte. Te dejaré salir del juego de caza vivo, para que tus compañeros intenten curarte.
»Pero te advierto, tus heridas son en el alma. A menos que tengas una píldora milagrosa, solo serás un muerto viviente, sufriendo de manera constante para toda la vida. Además, te cortaré los tendones de las manos y los pies, así que ni siquiera podrás suicidarte si lo desea