Después de que Fane terminara de hablar, los demás no pensaron mucho al respecto. Sin embargo, Nino frunció el ceño ligeramente, mostrando un destello de disgusto en sus ojos. Sentía que Fane estaba siendo demasiado arrogante, como si no le importara en absoluto el resto de ellos, y solo quería resolver el problema por sí mismo. Los demás solo estaban ahí para ayudarlo.
Nino respiró hondo, dejando escapar un resoplido frío en su mente. Pensó que ese muchacho tenía mucha labia pero poca habilida