Al escuchar esas palabras, Fernando inmediatamente desaprobó en voz alta:
—¡Agregar dos estorbos no nos beneficia en absoluto!
Manuel se volteó con una expresión de desagrado y le dijo en voz alta:
—Ahora no es momento de ser obstinados. Incluso si su capacidad es limitada, si ocurre algo, será su problema. No se trata de repartir recursos, ni de dividir cristales espirituales. Sumar una persona más no hace ninguna diferencia.
Fernando arqueó las cejas y repasó esas palabras en su mente. Pensó