Algunas bestias demoníacas tenían varios metros de altura y parecían capaces de aplastar una pequeña montaña con un solo puñetazo, pero su agresividad era patética. Con suficiente tiempo, incluso un guerrero errante podría vencerlas. Así que, a menos que Mateo conociera estas bestias demoníacas y estuviera familiarizado con sus habilidades, la indecisión solo sería una pérdida de tiempo. Al final, la elección se basaría en la intuición.
Mateo exhaló profundamente. En este momento, su rostro esta