Sin embargo, Fane abandonó esos pensamientos cuando vio el cambio en la mirada del Guerrero del Vacío Divino. Después de todo, ¡este fantasma tenía su propio intelecto!
Esto... era demasiado...
Fane se sintió desconcertado sin saber lo que sentía. ¿Qué eran estas cosas?
"¡Suéltame! ¡Lo siento! ¡Fue mi error! ¡No lo volveré a hacer!". Un grito desgarrador vino de su izquierda, y Fane se volteó para mirar. Se dio cuenta de que casi todos estaban inmóviles en sus lugares, pero sus rostros eran