Eran como las 10.00 AM. Diego y Rebeka no aparecían aún y Guadalupe despertó de golpe al escuchar la voz de don Massimo discutiendo en italiano con Michael, que aunque estaban fuera del cuarto de computadoras y seguridad, igual la voz de don Massimo era atronadora, Guadalupe corrió al baño no quería que la corrieran, en cuanto no escuchó más gritos salió, Michael estaba de vuelta, solo, sentado de nuevo en la silla de su escritorio, observando videos de seguridad en una pantalla dividida en mu