Para Rebeka y Diego el mundo era un lugar lejano, algo que encarar cuando ella estuviera recuperada de los golpes, así que temprano en la mañana por insistencia de Rebeka dispusieron del dinero que tenían para comprar una nevera y comida, por supuesto Diego fue y Rebeka lo esperó, no le gustaba salir a la calle luciendo tan maltratada, la gente pensaría que era víctima de violencia doméstica, cuando Diego regresó al mediodía, no se sorprendió de ver a Guadalupe metida en la casa, Rebeka la p