—Entonces no podemos hacer nada para demostrar que Luciano es Halcón —dijo resignada Rebeka acostada en el hombro bueno de Diego, dibujando con el índice las formas en sus tatuajes.
—Él ha sido muy cuidadoso, no expone su rostro con muchos, los pocos no tenemos posibilidad de hacer nada cuando él cuenta con gente influyente, fíjate que yo lo expuse, estaban listos en Milán, la redada era para capturarlo y después resultó que me buscaban a mí, el mismo detective en el que confié, al que