28. Pensar antes de hablar
NICOLE:
Este encuentro fue inesperado; no comprendo cómo pude mantenerme firme y no desmoronarme ante él. La mejor decisión que tomé fue fingir que no lo conocía. La pieza musical que bailé con Iker llegó a su fin, y me sentí abrumada por todas estas emociones. Así que, de manera educada, le agradecí a Iker por el baile y me disculpé para poder buscar un lugar en el salón donde pudiera tomar aire.
Mis pies me llevaron de manera automática hacia una encantadora terraza iluminada tenuemente. A