Mundo ficciónIniciar sesiónMelisa comenzó a ir a la empresa y mantuvo su posición de mantener distancia entre ella y Daniels, quien empezó a comportarse muy extraño.
En las reuniones no el quitaba la mirada de encima y una rosa empezó a llegar cada día a su oficina, con una nota "Una rosa por cada lagrimas que has derramado, hasta que logres perdonarme"
¡Por Dios!, q







