Ya había pasado un mes desde que me mudé y comencé a trabajar en Londonderry, la cita para saber cómo se desarrollaba el bebé estaba cada vez más cerca, una semana para ser exactos es lo que faltaba y quería que llegara pronto debido a la insistencia continua de mis padres para verlo.
Muchos de los vecinos que tuve el placer de conocer un tiempo después de mudarme me dijeron que la sensación de ese momento fue más que emocionante.
Sin embargo, no sentí absolutamente nada más que nervios. Aunqu