Capítulo 29. Las cosas no son lo que parecen.
Madison durmió esa noche de puro agotamiento, sus sueños estuvieron plagados de pesadilla donde todas las personas a su alrededor la perseguían. Se despertó muy temprano, aun agotada del viaje del día anterior por lo que se quedó en la cama mirando el techo. Esperaría que amaneciera para continuar su camino hacia el interior del estado.
Apenas el sol hizo su aparición en el horizonte, salió de la habitación para entregar su llave en la recepción para seguir su camino, la chica que la atendió la