Capítulo 28. Juego de gemelas.
―Madison está a salvo y no podrás verla hasta que escuches lo que tengo que decirte ―respondió Margaret sin una pizca de humildad.
―No me interesa escuchar nada de lo que digas, Margaret, lo único que me interesa saber es donde está mi esposa ―dijo Simón mirando furiosos a su cuñada.
El silencio de la habitación le dijo que no se lo dirían de buena gana, así que se decantó por el eslabón más débil
―Meredith, necesito que me digas dónde está Madison ―Pidió acercándose a su suegra para clavar sus