Mundo ficciónIniciar sesiónPasaban de las doce del mediodía, Hikaru apenas estaba levantándose completamente desnudo, de su cómoda cama. Se estiró y abrió las cortinas de par en par, se asomó a través de la ventana de su habitación en su lujoso apartamento, desde el que podía contemplar el constante ajetreo en la exclusiva zona comercial de Omotesando Hills.
—Deberías venir, y recostarte de nuevo, Hikaru-chan—dijo, en tono seductor







