Mundo ficciónIniciar sesiónGrace, como siempre, había ido directo a su despacho en cuanto sus obligaciones como maestra de ceremonias concluyeron.
Revisar que cada aspecto de la logística del torneo funcionara como el mecanismo de un reloj suizo ya consumía de por sí demasiado tiempo y energía, pero había muchos otros detalles que no podía dejar pasar, tenía que prestar atención o no se enteraría de las cosas hasta que se hubieran convertido e







