Julian se apoya en la barra mientras Paul, su socio y el hombre que administra el Onyx, pide dos whiskys. Después de hablar de negocios en el piso de arriba, lo ha invitado a tomar una copa con él aquí abajo. Ambos llevan las máscaras sobre sus rostros, pues el anonimato es el gran atractivo del club y no por ser los dueños quedan excluidos de cumplir el reglamento.
Una vez que tienen las copas en la mano, se ponen de espaldas a la barra y observan el club. Onyx era el sueño de Paul, pero no te