Giuseppe me quito lo que tenía en la boca, acercando despacio sus labios a mis labios, lamiendo mis labios, mis mejillas, mi cuello, mis brazos erizando mi piel con el contacto caliente de su lengua, bajó hasta mis pechos, lamiendo cada uno de mis pezones. Siguio hacia mi vientre, besando y lamiendo, mirandome antes de llegar a mi sexo
— Tu y yo tendremos un precioso bebe, se que me lo vas a dar, porque yo te lo pido — me dijo siguiendo lamiendo y besando cada centimetro de mi cuerpo hasta que