Cuando nombro Maximo el nombre de mi hermana, no me podía creer que también la tuvieran secuestrada ya que la policía me aseguro que uno de los cadáveres que encontraron en aquella explosion en mi casa y que mató a mis padres, mi hermana también era uno de los cadáveres que encontraron. Pero la media sonrisa que vi en los labios de Maximo, me hizo dudar de lo que la policía me dijo.
— ¿Qué pasa con Carlota? — pregunte
— Si quieres seguir viva, más vale que firmen los documentos que te estoy ofr