Maximo empezó a dar vueltas despacio alrededor de mi, acariciando mi piel con sus dedos haciendo que se me erizara con sus caricias, se quedó por fin quieto enfrente de mí, acariciando con sus dedos mis mejillas mientras sonreía
— No te hagas la dura, eso no va contigo, vamos Arianna, solamente te estoy pidiendo una firma y serás libre — me dijo
— Te repito lo mismo que le he dicho a tu abuelo, nos se donde esta ese cargamento y no se donde Giovani ha escondido a tu prima, podéis hacer conmigo