Después de que aquellos hombres me dijeron que mi cuñada se había marchado del club con un hombre, no me quedé muy tranquila ya que temía que el hombre con el que se marchó mi cuñada, fuera uno de los sicarios de Rossi, en la misma puerta del club, cogi un taxi, dando al conductor la dirección del hostal donde yo vivía, al llegar le pagué al conductor, me baje del vehículo y entre en el hostal entrando seguidamente a la habitación. Estuve toda la noche despierta llamando a mi cuñada por teléfo