Al día siguiente, Giuseppe se marchó temprano de casa, una vez que me duche y me vestí, cogi la maleta de mi armarios, marchandome del dormitorio en silencio y sin hacer ningún ruido, pero cuando me acerque a la entrada de la casa me encontré de frente con mi cuñada, nos quedamos las dos mirándonos, fijándose ella en mi maleta
— ¿Te marchas de casa? — me pregunto mi cuñada
— Si, voy a buscar a mi amiga Paola — respondí
— Mi padre y mi hermano ya estaba buscandola, por favor Arianna no te vayas,