Mi esposo se quedó todo el día en la clínica conmigo ya que no se fiaba de que Rossi mandara a algún sicario suyo a terminar lo que no pudo terminar Maximo. Por cada enfermera y cada doctor que entraba en mi habitación Giuseppe los cacheaba o les preguntaba para saber qué intenciones tenían, así estuvo todo el dia mientras yo me quedaba dormida gracias a los sedantes que el médico me daba, ya que tenía pesadillas despertando varias veces, sudando y gritando pidiendo ayuda.Dos días despues de ha