Apoye mi cabeza en su hombro mirando los dos el cielo, ya que estaba despejado y se podían ver como brillaban las estrellas, dimos dos sorbos de aquel delicioso vino, y nos quedamos mirándonos a los ojos, viendo como acercaba Máximo sus carnosos labios a los míos, besándome con suavidad, pero sin prisas, apartandome de el a los pocos segundos
— Creo que es hora de irme a la cama, estoy cansada, el viaje ha sido muy cansado para mi, buenas noches — le dije respondiendome Maximo
Cuando llegue al