No fueron dos dias si no tres lo que tardamos en viajar desde Tenerife hasta Marruecos, en el aeropuerto cuando bajamos del avion privado que era de la empresa de mi suegra, y con el que nos trasladamos nos acercamos Maximo, Paola y yo hasta una limusina que nos estaba esperando a pie de pista, viendo a un hombre vestido con un traje negro y gorra, al lado del vehiculo con una de las puertas abiertas
— Bienvenidos, me llamo Alfonso y seré su chofer — nos dijo en forma de saludo
Subimos los tres