Cuando me marché de la empresa, pare un taxi que pasaba por ese momento, subí a él diciéndole al conductor dónde quería que me llevara. Una vez que llegamos a la casa de mis suegros y le pagué al hombre, baje del taxi, toque el timbre de la puerta abriendo su sirvienta la puerta, nos saludamos y entre directamente hacia el jardín donde se encontraban mis suegros Bianca y Giuliano.
— Buenas tardes — les dije, viendo el semblante de Giuliano muy serio
— Hola mi amor ¿cómo estás? — me pregunto Bia