Mabia
Hoy es el cumpleaños de Balder, me levanté muy temprano para felicitarlo y darle un vino que le compré.
Bajo y busco el vino, entro a la habitación y lo despierto con un fuerte abrazo, lo beso y luego le entrego el vino.
Balder: muchas gracias mi amor.
- hoy es tu día, bendiciones para ti amor de mi vida - lo felicito, es lo de menos, Balder se merece todo lo bueno que pueda sucederle.
- Gracias por estar ahí para mí - sabía que me diría algo así.
- No hay de qué - muy cortés, le expreso.