POV de Damien
—Me estoy corriendoooo —gritó Elara justo antes de estallar alrededor de mi gran polla, cubriéndome con los jugos de su coño.
Pero yo no me había corrido. Todavía no.
Así que continué embistiendo hacia arriba dentro de su coño húmedo mientras ella cabalgaba las olas de su orgasmo directo al utopía, con su suave cuerpo teniendo espasmos encima del mío.
Cuando regresó a la tierra, me deslicé fuera de su coño y la mordí suavemente en la clavícula antes de hablar.
—Vamos arriba. Estás