POV de Damien
Alexander ya estaba en el escritorio cuando llegué. Esta vez había traído el café bueno, ese del local de la esquina que tardaba doce minutos en prepararse y que valía cada uno de ellos. Deslizó una taza hacia mí sin levantar la vista del archivo que estaba leyendo.
—¿Cómo fue lo del jueves? —preguntó.
—Pregúntale a Elara.
—Te estoy preguntando a ti.
Me senté y tomé el café. —Regresó a casa tranquila. Más silenciosa de lo habitual, pero de ese tipo de silencio que es bueno. Lo llam