Mundo de ficçãoIniciar sessãoFastidiado, se levantó. Buscó la ropa por el suelo; mientras se iba vistiendo. Bajó las gradas y cruzó otra vez el laberinto de flores. Estaba por llegar a la puerta cuando una flor llamó su atención. Era una rosa blanca y hermosa, puesta en medio de un ramo completamente rojo. Atraído por su belleza, la tomó del tronco. La sacó después de comprobar que las espinas habían sido cortadas. Todavía le quedaban hojas a sus costados, una a cada lado.







