Mundo ficciónIniciar sesiónCaeli colocó el recipiente a un lado de Adair. Sumergió la navaja en el agua. Luego dio un paso más cerca. Se inclinó, con una mano tomó su mejilla; mientras que la otra topó la navaja a su piel. El metal estaba frío. La humedad hacía que se deslizara fácilmente. Caeli deslizó el filo hasta llegar a la barbilla. Después, alargó el brazo a un lado para sumergir el cuchillo en el recipiente. Al sacarlo, sacudió el exceso de humedad en él. Luego, se volvió a inclinar sobre Ada







