Capítulo 62. El Buen ojo de Jeremy.
POV Isabella.
La vida se había convertido en un delicado ballet de apariencias y verdades ocultas. Mi embarazo, ya muy evidente, era un testigo mudo de las decisiones que se gestaban en secreto.
Armand, cumpliendo su promesa, se había convertido en un visitante habitual. Sus gestos eran grandiosos y sus palabras, seductoras.
Me enviaba flores exóticas a la oficina de la Corporación Walton, organizaba cenas íntimas en los restaurantes más exclusivos de la ciudad y hablaba de un futuro idílico en