ELARA
Ryden gruñe juguetón en respuesta y me hace un gesto para que me acerque. —Ven aquí —toma mi camiseta y me jala contra su cuerpo. Se inclina para darme un beso rápido en los labios antes de tomar mi rostro entre sus manos—. Mocosa.
Me suelta, entrelazando sus dedos para hacer un escalón. No pierdo tiempo, pongo una mano en su hombro y mi pie en su mano. Cuanto antes salga de este hoyo con un Ryden desnudo, mejor. No creo que pueda recitar el alfabeto con la forma en que mi sangre hierve