Ryden
Le entrego la mayor parte del control a Maddox. Su aroma nos está volviendo locos a los dos; ninguno podemos saciarnos de él. No sé si es por el celo o simplemente su aroma natural.
Su cuerpo se tensa alrededor de mí y ronronea mientras acompasa cada una de mis embestidas. Me aprieta tan fuerte que roza el dolor.
Cuanto más se contrae su sexo, más duro me pongo; agarro sus caderas, las garras se hunden ligeramente en su piel para tener mejor agarre. Una parte de mí se pregunta si estoy