Benicio
Me siento orgullosa de haber logrado lo que todos juntos soñamos durante años, mi padre no tiene la culpa de la muerte de su madre, no de la forma que todos imaginan. Mi madre, mi hermana y yo no merecíamos ser desterrados como si tuviéramos una enfermedad contagiosa o como si fuéramos demonios en la tierra.
— ¡Pero quiero que me prometas que te alejarás de esa mujer! — Domenica conocía bien a su hijo y hasta dónde podía llevarlo la debilidad de un hombre.
Benicio no podía prometer eso,