Johhannes Analdi
Es hermosa, sin importar su edad, Hurrem sigue siendo la flor más bella de mi jardín. Esa flor que hace años me fue robada por tres niños ricos acostumbrados a obtener lo que desean con un chasquido de sus dedos.
Fue la única que me habló en mi época universitaria, no juzgó mi condición social y económica por el simple hecho de que ella también atravesaba por lo mismo. Su sentido de empatía me enamoro al instante, siempre se mostraba como una mujer fuerte e independiente capaz