58 - Líquido carmesí.
CAPÍTULO 58
Finalmente, llegó a la puerta y la abrió de golpe, su corazón se detuvo en su pecho ante la visión que se le presentó. Jazmín yacía en la cama, pálida como la luna, con los ojos cerrados y la respiración débil. Un líquido carmesí manchaba las sábanas, indicando un aborto, y los labios de Jazmín estaban sellados con una cinta.
Un grito de angustia se escapó de los labios de Leandro mientras corría hacia ella, cayendo de rodillas junto a la cama. Tomó la mano de Jazmín entre las suyas