46 - Vamos a tener un bebé.
El ambiente era alegre, mientras a joven conversaba con el anfitrión de trivialidades. El anciano se sentía a gusto con ella, y se sorprendía de las cosas que le contaba, pero, sobre todo, la creía. En uno de esos momentos, sus ojos se posaron detrás de ella, en una figura masculina que los observaba a ambos.
— Creo que no se resistió a venir a verla, señorita Machado — comentó el hombre —. No voltee.
— ¿De quién habla? — preguntó ella, con cierta confusión en su voz.
— De su esposo. ¿De quién