47 - Un pasado triste.
La música resonaba en el aire mientras Leandro se retiraba de la bulliciosa fiesta en el viñedo. Con pasos seguros y decididos, caminó en dirección a la mansión donde se encontraba su esposa, descansando; aunque dudaba de que esa fuese la realidad.
A medida que se acercaba a la entrada de la mansión, un sirviente se cruzó en su camino, bloqueándole el paso con expresión de disgusto.
— Lo siento, señor, pero está prohibido entrar a las habitaciones si no es invitado — dijo el sirviente con tono