27 - Abuelo.
— Entonces, ¿se conocen? — preguntó Jazmín. Leandro llevaba conduciendo unos veinte minutos, de regreso a su casa, pero no había dicho nada más, después de salir de aquel edificio, menos, cuando aún era temprano —. ¿Me escuchas?
— Hmm — Esa fue la respuesta que brindó.
— ¿Sucede algo malo con tu voz? ¿Quieres ir al doctor? — Leandro frunció el ceño, y la miró —. Lo pregunto, ya que no me hablas y no sé exactamente por qué.
— Compraste un edificio.
— Sí, ¿esto te molestó? — preguntó la joven.