28 - No se quedará con lo que es mío.
Finalmente, el hombre ha sido contratado, y lamentablemente, solo de lejos podía vigilar la casa. La relación entre ambos, había sido fuerte. Una brecha se había creado, y no sería ella quien se disculpe, menos por un bien mucho mayor.
Estaba en su nueva oficina, observando a los trabajadores, y revisando los primeros currículums que habían llegado. Estaba emocionada porque poco a poco, su esfuerzo rendía frutos. Estaba tan ensimismada en mirando los documentos, que no se había percatado de que