215 - Siento que la conozco.
Fabio salió de la mansión con pasos firmes, pero su mente estaba en un torbellino de pensamientos. No podía dejar de pensar en Guisselle y en la conversación que habían tenido momentos antes. Necesitaba asegurarse de que la mujer con la que Guisselle quería hablar no representaba ningún peligro para ella, aunque sus investigaciones previas no hubieran revelado nada preocupante. Fabio era un hombre de control, y la incertidumbre lo carcomía.
Llegó a la empresa de Jazmín Belmont cuando el sol ya