134 - Ha escapado.
Santiago despertó de repente al sonido de su teléfono vibrando insistentemente sobre la mesita de noche. La habitación estaba en penumbras, pero los primeros rayos del amanecer comenzaban a filtrarse por las cortinas. Miró a su lado y vio a Jessica, durmiendo plácidamente después de su apasionado reencuentro. No quería despertarla, así que se levantó con cuidado y contestó la llamada mientras comenzaba a vestirse.
— ¿Sí? — respondió en voz baja, tratando de no alterar el silencio de la habitació