118 - Sofía...
Erick estaba muy desesperado. Los hombres de la mujer lo dejaron tirado en la entrada de la ciudad, donde él debía verse por sí solo para llegar a su casa. La fría brisa de la noche acariciaba su rostro, pero no lograba calmar el fuego que ardía en su pecho. Su corazón estaba roto por el dolor. Había amado tanto a esa mujer, y verla ahora convertida en un monstruo le destruía el alma. Cada paso que daba hacia el interior de la ciudad era un recordatorio de su fracaso, de cómo había permitido qu