Jessica estaba sentada en una pequeña cafetería cerca del hospital, removiendo su café distraídamente. Había citado a Santiago allí, lejos de los oídos curiosos y de las miradas preocupadas. Desde el accidente, la vida de Jazmín había tomado un giro oscuro y tortuoso, y aunque ella intentaba mantener una fachada de fortaleza, Jessica sabía que su amiga estaba al borde del colapso.
Santiago llegó puntual, con una expresión de preocupación en su rostro. Se sentó frente a Jessica y la miró con ojo