110 . Mujer misteriosa.
Jazmín n podía creer que estuviera pasando por eso. Solo deseaba vivir en paz, pero al parecer, la felicidad no estaba destinada para ellos dos. Siempre ocurría algo que los separaba.
— Jessica, necesito verlo. No puedo seguir esperando aquí sin saber cómo está — suplicó Jazmín, sus ojos llenos de lágrimas.
Jessica asintió, sabiendo que Jazmín no podría calmarse hasta que tuviera alguna certeza.
— Te acompañaré. Ven conmigo — le dijo Jessica, tomando la mano de Jazmín y guiándola hacia una habi