Por Alejo
Florencia se maneja en la casa de los padres de Karla como en su propia casa, ellos la tratan como si fuera su propia hija.
Luego de almorzar, mi hermosa rubia preparó el café, lo sirvió la madre Karla, no tenían personal de servicio, pero sí iba una señora para hacer los quehaceres domésticos más pesados, el matrimonio vivía solo.
Le mostraron a Sofi la habitación de Karla, en ella había dos camas, en una, muchas veces había dormido mi bella mujercita.
Mi pequeña estaba feliz de cono